lunes, 12 de julio de 2010

Atardecer


Desde mi terraza observo al sol recostarse
acunado por los senos de las montañas.
Se relaja todo, algunos pajarillos retrasados
vuelan hacia sus nidos, la brisa se torna fría,
sin embargo todo respira paz, la paz de una
jornada que ha sido intensa o tranquila, da igual,
se empieza cerrar otro capítulo, otro día de
vida, de alegrías, penas, soledades, recuerdos,
olvidos,palabras, silencios, indiferencias, cercanías.
El sol me hace un guiño, supongo que me dice
"hasta pronto", o quizás solo quiere decir que nada
se detiene, que él ilumina otro lugar donde mis ideas
se repiten en otros seres, donde la vida continua.
Atardecer... mi hora favorita que me une a la noche,
mi cómplice, mi amiga, mi compañera de juergas
solitarias con mis fantasmas, con mis amores idos.
Atardecer que se viste de amarillos anaranjados,
que a veces da tonalidades rojas como la sangre,
esa sangre que incansable corre en mis venas,
sin permitir que el atardecer de mi vida llegue para,
escapar a la sombras a las sombras de la noche eterna.

No hay comentarios:

Publicar un comentario